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Documento de la Marcha de
los Pueblos Originarios
Argentina es Plurinacional
y Pluricultural.
Preexistimos más de 30 naciones originarias.
Esa enorme riqueza cultural, representa: más de 20 idiomas
preexistentes al castellano; cosmovisiones milenarias que a pesar
de mas de cinco siglos de represión religiosa mantienen el
vínculo y la interdependencia con nuestros mundos naturales;
normas de justicia y convivencia que nos permite mantener un sistema
comunitario de vida, en muchos territorios donde no llega el Estado.
Conocimientos, saberes y prácticas que sostienen nuestros
sistemas de salud, nuestros sistemas de producción y nuestros
sistemas educativos, que sostienen identidades basadas en principios
éticos y morales, que pueden ser alternativas para una sociedad
que hoy en día está acostumbrada a un sistema basado
en la violencia, el consumismo y la explotación de nuestra
Madre Naturaleza.
Sin embargo, esta diversidad cultural durante 200 años de
vida republicana ha sido menospreciada, Invisible, clandestina,
ocultada como un elemento de vergüenza, que hay que disimular.
A pesar de ello, los Pueblos Indígenas en Argentina nos hemos
mantenido por la fuerza de nuestra memoria histórica y de
nuestras cosmovisiones.
Esta exclusión se refleja con la aparición pública
de nuestra imagen en épocas preelectorales o en festivales
folclóricos, o en su caso en noticias trágicas, en
donde somos víctimas de enfermedades y pestes de otra época.
Pero somos Pueblos Indígenas Originarios, soberanos en nuestros
territorios, tierras y recursos naturales. Territorio al que el
Ejército Nacional Argentino, financiado por capitales británicos
y la oligarquía terrateniente, llegó con su carga
de muerte, usurpación y destrucción, completando lo
realizado por la corona española. Julio A. Roca generó
el primer caso de Terrorismo de Estado, apremios ilegales, exiliados,
desterrados, tráfico y apropiación de niños
y desaparición forzosa de familias, comunidades y pueblos
enteros que aún esperamos la reparación histórica,
que a muchas generaciones nos fue negada.
Reparación que no podíamos esperar de los héroes
patricios, ni de discriminadores y racistas gobiernos que se sucedieron
hasta el día de hoy. Peor fue la suerte con nuestros pueblos,
al caer en manos de gobiernos feudales en provincias donde la impunidad
y el abuso de poder son algo que aún no se logra parar.
El reconocimiento jurídico y constitucional que tanta movilización
y fuerza indígena exigió, hoy lo tenemos escrito,
aprobado y es base para una nueva institucionalidad de relación
de Pueblos Indígenas y Estados. Ello nos da una oportunidad
histórica de avanzar hacia un Estado que reconozca y consolide
un nuevo Estado Plurinacional, que contenga y se fortalezca constituyendo
una sociedad pluralista y democrática.
Esta oportunidad que nos brinda la historia, es una forma de hacer
una pausa ante el cambio planetario que nuestros mayores y sabios
nos anunciaron durante siglos y que hoy se hace evidente en la crisis
global climática, cultural y social. Nuestra Madre Naturaleza
nos llama, nos sacude, nos golpea, para que paremos tanto saqueo
irracional. Para estos cambios no bastan cambios constitucionales.
Se requiere un cambio político-cultural, de tiempos y de
ética (principios). Un cambio del orden de las cosas, de
los símbolos, del lenguaje, de los ritos, de los actos públicos
e íntimos de la política.
En este cambio, los Pueblos Indígenas Originarios nos comprometemos
a ser actores y sujetos históricos fundamentales.
El Bicentenario debe ser la oportunidad histórica para generar
el acto de reivindicación que las naciones originarias esperan
en el silencio de sus montes, cordilleras, estepas, valles y montañas.
Un silencio que ha sido interrumpido por el tronar de motosierras
que todo desmonta, el rugido de topadoras y explosivos de las mineras
que todo lo vuelan, el ingreso de petroleras que todo lo envenenan,
la penetración de iglesias y sectas que todo lo convierten,
partidos políticos y ofertas electorales que quiebran toda
la unidad comunitaria.
Para este acto de reivindicación, reparación y restitución
histórica, es un buen augurio que sea una mujer Presidente,
quien debe responder este desafío con el coraje histórico
que requiere. Porque nuestra presencia con clara identidad indígena,
a pesar de siglos de represión, explotación y despojo,
no sería igual de no haber existido Micaela Bastida, Guacolda,
Juana Azurduy, Bartolina Sisa, Fresia, etc. Hoy, son ellas quienes
sostienen la lucha inclaudicable por nuestras cosmovisiones, arte,
idiomas, saberes y que son ejemplos de nuestras luchas territoriales.
Ellas también llegaran hasta la misma puerta del poder político
en Plaza de Mayo, para oír la respuesta tan esperada de boca
de la Presidenta Cristina Kirchner. Allí llegarán
cientos, miles marchando por nuestra identidad, historia y dignidad.
Llegaremos desde los cuatro puntos cardinales de nuestros territorios.
Ante una población porteña que nos mirarán
curiosos y asombrados, estaremos los preexistentes. Los que no deberían
existir según las profecías liberales y campañas
republicanas del siglo XIX. Los que fuimos dados por muertos en
la celebración del Primer Centenario.
Pero también estarán hermanos del pueblo argentino,
los movimientos sociales, que reconocen a los pueblos indígenas
preexistentes, los que reflexionan sobre este Bicentenario, los
que cuestionan, los que no se sienten llamados a festejos ni fuegos
artificiales, los que saben que vivimos un momento de intensa pulseada
con los poderes tradicionales y coloniales, dispuestos a todo por
mantener sus privilegios e impunidad.
Estos poderes serán los últimos en aceptar lo que
se viene, lo que debe ser: un siglo XXI de las identidades plurales,
de las ciudadanías y de naciones preexistentes que conviven
en un Estado Plurinacional.
Pacto del Estado con los Pueblos Originarios para la creación
de un Estado Plurinacional
Reparación Territorial
Decisión política Inmediata para se realice el reconocimiento
y restitución a los Pueblos Originarios y sus comunidades
de Tierras aptas y suficientes en manos del Estado nacional en jurisdicción
de diversos organismos (Ejército, Parques Nacionales, Universidades,
etc.) para paliar la necesidad imperiosa de espacio físico
para nuestro desarrollo económico y cultural.
Se reglamente y se aplique con urgencia el Derecho a la Consulta
y Consentimiento, reconocido en diversos instrumentos jurídicos,
como mecanismo de resguardo y protección de nuestras vidas
y territorios.
Que se ordene la mensura y titulación de todos los territorios
comunitarios indígenas, como paso inmediato a la aplicación
urgente del “Programa de Relevamiento Territorial –
Ley 26.160 y 26.554, bajo el marco legal vigente.
Decisión Presidencial de aplicar de una vez la Ley de Relevamiento
Territorial aprobada hace cuatro años. Esta ley es frenada
por los Gobernadores Provinciales, que por proteger intereses de
terratenientes y empresarios impiden que se aplique. Pero el Estado
nacional tiene plena facultades para implementarla a través
de INAI.
Reparación Cultural/Educativa
Se reconozcan las lenguas Indígenas como lenguas oficiales
del Estado Argentino.
Se reconozcan las currículas interculturales, planes de estudios
basados en los conocimientos ancestrales, cultura, historia, espiritualidad,
y se cree las carreras necesarias al respecto.
Crear Universidades y/o Institutos de formación educativa
autónoma indígenas, con planes de formación
sobre cultura, cosmovisión y conocimientos tradicionales.
Eliminar del calendario oficial el feriado del 12 de Octubre, denominado
“Día de la Raza” y promover las fechas sagradas
de los Pueblos Originarios (Inti Raymi, Wiñoy Xipantu, Pachamama,
etc.)
Reparación de nuestra Pachamama (Madre Naturaleza)
Se declare la intangibilidad de los glaciares, fuente sagrada del
recurso agua y se impida el uso industrial contaminante.
Una decisión presidencial que promueva el Tribunal de Justicia
Climática y Ambiental que instale la salud y la vida de nuestra
Madre Naturaleza por encima del Código de Minería,
de la destrucción de los desmontes, y del avance destructor
de la industria sojera.
Deróguese el Código de Minería vigente.
Reparación Económica
Se crea un Fondo Especial Permanente (Fondo Fiduciario) para contar
con el presupuesto suficiente que permita la implementación
de los Planes de Vidas que cada Pueblo definirá en sus territorios
(Desarrollo desde la Identidad).
Itinerario de la Marcha de las Naciones Originarias
Del 12 al 20 de mayo 2010
Columna NOA: Parte
desde La Quiaca – SS de Jujuy – Salta – Tucumán
– Santiago del Estero – Cordiba – Rosario –
Capital Federal.
Columna NEA: Parte
desde Posadas/Misiones – Resistencia – Santas Fe –
Rosario – Capital Federal.
Columna Sur: Parte
desde Neuquén Capital – Fiske Menuko – Bahía
Blanca – Chapadmalal – Capital Federal.
fuente:
Norma Aguilar Alvarado
Área de Comunicaciones
Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas - CAOI
Ecuador-Colombia-Perú-Bolivia-Chile-Argentina
Dirección: Jr. Carlos Arrieta # 1049 Santa Beatriz, Lima
- Perú
Telefax: 0051-1-2651061
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